27 jun. 2010

Sociabilidad, ¿Impuesta?


¿Puede ser la vida un traje a medida?

Sobrellevamos las perdidas o nos acostumbramos a ellas, nos acosan nuestros miedos, nos observan las dudas y los problemas, la eterna duda sobre lo que esta bien y lo que esta mal nos perturba a cada decisión que tomamos.
Creemos que lo bueno es justo, que la suerte se merecía este paseo por nuestra vida. Sonreímos, conseguimos metas, superamos miedos y resolvemos dudas. Miramos al pasado y lloramos, miramos al futuro y reímos imaginando un final.
Nos sentimos diminutos o respiramos llenando nuestro cuerpo de aire cuando estamos orgullosos.
¿Qué somos?¿Quién nos puso aquí?
Para algunos(ignorantes para mi), tienen fácil respuesta, para otros es un camino lleno de contradicciones, una lucha sin descanso. Pero elegimos vivir nuestras vidas y con orgullo conseguimos una felicidad diferente.
¿Qué es puro? ¿Qué es natural?
El mundo se destruye, las O.N.Gs nos bombardean para que cuidemos nuestro entorno. Algunos hacen oídos sordos, y otros sienten rabia. ¿Quién puede cuidar de la naturaleza, si hemos perdido toda naturalidad?
Nos regimos por normas, nos guían falsas creencias de moralidad. El instinto quedo abolido y toda improvisación es criticada hasta la saciedad.
¿Somos marionetas?
Elegimos lideres constantemente o los lideres nos eligen como seguidores. Necesitamos formar parte de cualquier club, nuestros actos deben de ser correctos y nuestros sueños tiene que encajar en el patrón establecido.
El amor, es secundario en esta sociedad. Nadie cree en el verdadero combustible.
Sin amor, no hay camino.
Podemos sobrevivir, podemos intentarlo, pero nuestro epitafio sera triste. Quien no tiene quien le llore cuando desaparece, es porque no toco a nadie.
Debemos ser egoístas en algunos momentos, pero puede ser peligroso no elegirlos bien.
El perro del vecino, tuvo un funeral precioso, entonces ¿Qué pasa en esta sociedad, en la que existen cadáveres que no son reclamados por nadie?
Dejémonos por un momento de tanto cambio climático, de tanto tai-chi, de terapias y psicoanálisis, de libros de autoayuda. ¿creéis que alguien puede ayudarnos a amar? ¿No esta en nuestra naturaleza?
¡Qué ignorante he sido!
¿Cómo puedo yo amar, si no me enseñaron?
Quizás no sea un miembro digno de esta sociedad. Se podría decir, que en esto del amor he sido autodidacta.

23 mar. 2010

Conexion nº1


Erase una vez un hombre solitario y gris que vagaba por un mundo en ruinas. El sol quemaba su piel, hasta las lágrimas se le secaban en los ojos. Decidió sacárselos y ponerse dos piedras a cambio. Se cegó. Pensó que sería un sueño utópico, encerrado en su mente para siempre. Empezó a caminar y comprendió que no necesitaba su brazo izquierdo, deformado por el demonio que emanaba de él.
No podía, aún así no cejaba en su empeño, cuanto mas sabía que no podía más lo intentaba. Miró dentro de su corazón y encontró un rayo de luz que le habló, aunque le parecía que no moviera su boca, podía escucharle, y le dijo: "Nunca sabrás la verdad" y se retiró andando lentamente bajo la densa niebla. Sintió una presencia, como si una mano helada le tocara el hombro, como si su pasado le escupiera en la cara todos sus errores cometidos. Los comparó con la humanidad y le pareció un grano de arena. La muerte enmudeció, ante la burla de su oponente, que se rió a carcajadas. Su risa resonó en el vacío y estremeció hasta la tierra que pisaba. Su luz se había apagado, su alma flotaba, las drogas consumidas durante la guerra no le dejaron indiferente, ellas lo contemplaron como se contempla a un dios, sintieron admiración y pavor al mismo tiempo. Tiritaba descontrolado, sudaba y susurraba constantemente las mismas palabras: "Camina hacia las sombras, perteneces a ellas"